Publicado por D.E.M.A. ● 13 octubre, 2020

¿Dolor de cuello? Conocé sus causas más comunes

La sobrecarga muscular, el desgaste de las articulaciones o los pinzamientos del nervio son las razones más habituales. Conocé más sobre ellas y cómo evitarlas.


El dolor de cuello es un problema habitual. Los músculos del cuello pueden distenderse debido a una mala postura recurrente, como la que a veces adoptamos en el trabajo frente a la computadora, o por realizar un esfuerzo excesivo.

Cuando los músculos del cuello presentan algún problema, podemos experimentar dolor, rigidez, limitación en el movimiento o dolor de cabeza. En raras ocasiones, esto puede ser un síntoma de un problema más grave.

Cinco causas habituales del dolor de cuello

Entre las causas más comunes de este problema podemos encontrar la sobrecarga muscular, el desgaste de las articulaciones o los pinzamientos del nervio. Pero el dolor también puede aparecer luego de un traumatismo, o debido a alguna enfermedad.

Sobrecarga muscular

La sobrecarga muscular es la causa más habitual del dolor de cuello, y puede ocurrir por permanecer muchas horas encorvado frente a la computadora, el teléfono, o incluso un libro. Adoptar una postura inadecuada en esos casos pueden tensar demasiado los músculos de la zona, por lo que es muy importante cuidar la manera en que nos sentamos, respetando la curvatura natural de la columna vertebral.

Desgaste de las articulaciones

El desgaste de las articulaciones que sobreviene con la edad o a causa de la artrosis también puede afectar al cuello. La artrosis deteriora los cartílagos entre los huesos, y como consecuencia se generan crecimientos óseos (osteofitos) que pueden afectar el movimiento, provocando dolor. A veces, este desgaste también lleva al pinzamiento de nervios.

Pinzamiento de nervios

Un pinzamiento de nervios puede ocurrir a causa de la formación de hernias y osteofitos en las vértebras del cuello. Tanto los daños como las formaciones óseas pueden presionar los nervios de la zona y generar un dolor agudo en el cuello, que muchas veces se extiende al hombro, el brazo o la espalda.

Traumatismos

Los traumatismos también pueden ser una causa del dolor de cuello, incluso si la zona no parece estar directamente lesionada. Un accidente de tránsito, por ejemplo, pueden provocar una hiperextensión cervical si la cabeza se sacude con fuerza hacia atrás y hacia delante, distendiendo los tejidos blandos del cuello.

Enfermedades

Algunas enfermedades, como la artritis reumatoide, la meningitis o el cáncer, pueden provocar dolor de cuello. Considerá consultar al médico si el dolor es muy intenso, persiste en el tiempo sin alivio, se extiende a otras partes del cuerpo como brazos o piernas, o está acompañado de otros síntomas como dolor de cabeza, debilidad u hormigueo.

Algunas recomendaciones para prevenirlo

En la mayoría de los casos, el dolor de cuello se relaciona a una mala postura en combinación con un desgaste natural por la edad. Para ayudar a evitarlo se pueden hacer algunos cambios de hábitos sencillos.

  1. Mantener una buena postura. Al estar parado o sentado, mantené los hombros en línea recta con las caderas, y la cabeza directamente sobre los hombros. Esto ayuda a respetar la curva natural de la columna vertebral.

  2. Si trabajás mucho tiempo frente a una computadora, ajustá la altura del escritorio y la silla de manera que el monitor quede a la altura de tus ojos. Esto evitará forzar una posición incómoda para los músculos del cuello.

  3. Dormí en una buena posición, teniendo en cuenta que la cabeza y el cuello deben permanecer alineados con el cuerpo. Esto se logra utilizando almohadas pequeñas, o durmiendo boca arriba con los muslos elevados para aplanar los músculos de la columna.

  4. Evitá esfuerzos innecesarios, como sostener el teléfono con la cabeza y el hombro, llevar una bolsa pesada colgada en el hombro, o hacer abdominales de forma incorrecta, tirando del cuello.

Soluciones D.E.M.A. para el dolor de cuello

En algunos casos, tu médico puede recomendarte que utilices un cuello ortopédico para inmovilizar la zona y garantizar el reposo. D.E.M.A. cuenta con tres soluciones que pueden ayudarte a alcanzar una buena recuperación.

  • El Collar de Filadelfia es un cuello confeccionado en dos piezas de plastazote ajustables, con cierre en abrojo y orificios de ventilación. Está pensado para disminuir la movilidad cervical, evitando inclinaciones bruscas o de rotación, y puede usarse para mejorar esguinces leves, contracturas severas y mareos.

  • El Collar de Schanz es un producto elaborado en espuma de poliuretano con refuerzo interior, cubierto en tela de algodón. Al igual que el Filadelfia, está pensado para disminuir la movilidad cervical, evitando movimientos bruscos, y puede usarse para mejorar esguinces leves, contracturas severas y mareos.

  • El Collar Cervibrace está elaborado con espuma de poliuretano de alta densidad. Cuenta con un refuerzo interior y cierre en abrojo para limitar mejor la movilidad de la cervical, evitando movimientos bruscos. Indicado para esguinces leves, contracturas severas y mareos.

Otros productos que también pueden ayudarte a aliviar el malestar son:

  • El Chaleco corrector postural, que mantiene tus hombros erguidos y te ayuda a lograr una postura equilibrada del cuerpo durante la práctica deportiva, o en tu día a día. Está confeccionado en neopreno de 4 milímetros de espesor, y tiene cierre regulable en abrojo.

  • La Almohada cervical inteligente, rellena de espuma visco elástica para garantizar un buen descanso. Posee una funda protectora aireada y anexo de apoyo para personas que no poseen control del miembro superior. Es ideal para viajes, descansos, periodos de rehabilitación o lectura.

Si necesitás adquirir cualquiera de estos productos, podés encontrar un distribuidor cercano a tu ubicación a través de nuestro mapa de ortopedias. Ingresá a través de la imagen debajo.

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Etiquetas: Superar dolencias, corrector postural, dolor de cuello, cuello ortopédico