Por la Dra. Daniela Ramirez
La salud musculoesquelética de los niños es un aspecto fundamental de su desarrollo. Durante la infancia y la adolescencia, los huesos, músculos y articulaciones están en constante crecimiento, lo que hace que algunas molestias o alteraciones sean frecuentes y, en muchos casos, parte del desarrollo normal.
Sin embargo, también existen situaciones que requieren evaluación médica para evitar problemas a futuro. La ortopedia pediátrica se especializa justamente en detectar, tratar y acompañar estos procesos.
La Dra. Daniela Ramirez, conocida en redes sociales como @dra.huesitos, comparte información educativa sobre salud ósea infantil y explica cuáles son las consultas más frecuentes en traumatología pediátrica, qué deben saber los padres sobre el crecimiento de los huesos y cómo prevenir lesiones en niños activos.
Entre los motivos más comunes de consulta en traumatología infantil se encuentran:
Aunque popularmente se habla de “dolores de crecimiento”, en realidad no se producen directamente por el crecimiento óseo. Actualmente, la literatura médica los describe como un síndrome musculoesquelético benigno, probablemente relacionado con:
Por eso, no todos los niños los presentan y su intensidad puede variar.
Las placas de crecimiento, también llamadas fisis o cartílago de crecimiento, son zonas ubicadas en los extremos de los huesos largos de los niños y adolescentes.
Estas estructuras están formadas por cartílago y son responsables del crecimiento longitudinal de los huesos a medida que el niño se desarrolla.
Debido a que tienen una composición cartilaginosa y alta actividad metabólica, son biomecánicamente más frágiles frente a traumatismos.
Cuando una placa de crecimiento se lesiona, pueden aparecer complicaciones como:
Por eso, cualquier lesión importante en niños debe ser evaluada por un especialista.
Sí. Si un traumatismo compromete el cartílago de crecimiento, puede alterar el desarrollo normal del hueso.
Esto puede provocar:
Además, algunos traumatismos fuertes pueden generar inflamación importante dentro de la articulación, produciendo lo que se conoce como derrame articular.
Aunque no es frecuente, en ese contexto inflamatorio pueden diseminarse bacterias hacia la articulación o el hueso, favoreciendo infecciones como:
Por esta razón, ciertos golpes requieren control y seguimiento médico.
No. El pie plano infantil muchas veces forma parte del desarrollo normal.
La mayoría de los niños presentan lo que se conoce como pie plano flexible, una condición que generalmente no requiere tratamiento si no provoca:
Por eso, la recomendación es consultar cuando existan dudas o síntomas.
La Dra. Daniela Ramirez comparte más información sobre este tema en su cuenta de Instagram Dra. Huesitos, donde explica qué deben saber los padres sobre el pie plano infantil.
La práctica deportiva es fundamental para el desarrollo infantil, pero también puede asociarse a algunas lesiones.
Las más frecuentes son:
Generalmente se producen por caídas o torceduras durante el juego o el entrenamiento.
También son frecuentes las lesiones por sobrecarga, que pueden afectar tanto músculos como estructuras óseas en crecimiento.
En los últimos años, especialmente después de los confinamientos de la pandemia, se observó un aumento de lesiones ligamentarias de rodilla, como la ruptura del ligamento cruzado anterior.
Esto podría estar relacionado con:
No necesariamente. Sin embargo, la especialización temprana debe realizarse de forma progresiva y supervisada.
Muchos programas deportivos infantiles comienzan con iniciación deportiva, incluso desde los 3 años, permitiendo que los niños exploren distintas actividades.
Este enfoque favorece:
Según la literatura médica, la especialización exclusiva y muy precoz puede aumentar el riesgo de:
Por eso, actualmente se recomienda fomentar la multideportividad durante la infancia.
No existe una única estrategia para prevenir lesiones, pero hay varios pilares fundamentales:
1. Días de descanso
El cuerpo en crecimiento necesita tiempo para recuperarse.
2. Entrenadores capacitados
Es importante que enseñen y corrijan correctamente la técnica deportiva.
3. Preparación física adecuada
Debe incluir:
4. Equipamiento adecuado
Por ejemplo:
La alimentación es importante, pero no es el único factor que influye en la salud ósea.
La actividad física tiene un rol clave. Cuando los niños:
Se genera un estímulo mecánico sobre el hueso que activa procesos de formación ósea, ayudando a que los huesos se vuelvan más fuertes y resistentes.
Existen muchas creencias populares sobre el desarrollo musculoesquelético infantil que no siempre son correctas.
La Dra. Daniela Ramirez destaca algunos mitos frecuentes:
En la mayoría de los casos, estas afirmaciones no tienen evidencia científica sólida cuando el desarrollo del niño es normal.
La mayoría de las alteraciones ortopédicas en la infancia son benignas o forman parte del desarrollo normal. Sin embargo, ante dolor persistente, alteraciones en la marcha o traumatismos importantes, es fundamental consultar con un especialista.
La evaluación temprana permite detectar problemas a tiempo, evitar complicaciones y acompañar un crecimiento saludable.