El dolor de codo es una consulta cada vez más frecuente tanto en deportistas como en personas que trabajan largas horas frente a una computadora. Aunque muchas veces se lo asocia exclusivamente con el tenis, existen diversas patologías que pueden afectar esta articulación y limitar actividades cotidianas.
El Dr. Guido Forns, especialista en traumatología, explica cuáles son las lesiones de codo más comunes, cómo prevenirlas y qué hacer cuando aparece el dolor.
Según el Dr. Forns, la principal causa de consulta suele ser el dolor asociado a las tendinopatías del codo, es decir, lesiones producidas por la sobrecarga o el uso repetitivo de los tendones.
Entre las más frecuentes se encuentran:
Además, también son habituales otras afecciones como:
El llamado "codo de tenista" es una de las lesiones más conocidas, aunque su nombre puede resultar engañoso.
"La mayoría de los pacientes que veo con esta lesión no juegan al tenis", señala el especialista.
La epicondilalgia lateral provoca dolor en la cara externa del codo debido a la sobrecarga de los músculos extensores del antebrazo. Actualmente es muy frecuente en jugadores recreativos de pádel, pero también aparece en personas que realizan movimientos repetitivos durante su trabajo.
Entre los grupos más afectados se encuentran:
El crecimiento del trabajo remoto y las largas jornadas frente a pantallas han incrementado las consultas por molestias musculoesqueléticas.
La falta de pausas activas, el sedentarismo y los puestos de trabajo poco ergonómicos generan una sobrecarga progresiva sobre distintas articulaciones, incluido el codo.
Factores como una mala posición del brazo, el uso prolongado del mouse o una silla inadecuada pueden favorecer la aparición de dolor y tendinopatías.
Cada deporte presenta patrones de lesión característicos.
La lesión más frecuente es la epicondilalgia lateral o codo de tenista, debido a los impactos repetidos y a factores como la técnica de golpeo o el material utilizado.
En estas disciplinas suelen observarse con mayor frecuencia lesiones relacionadas con los tendones del bíceps y del tríceps, especialmente cuando existe un aumento brusco de las cargas o errores técnicos.
La epicondilalgia medial afecta la cara interna del codo y genera dolor al flexionar la muñeca o realizar movimientos de pronación del antebrazo.
La prevención es clave para reducir el riesgo de lesiones y evitar que una molestia se convierta en un problema crónico.
El Dr. Forns recomienda:
Realizar ejercicios específicos para mejorar la fuerza y resistencia de los músculos que rodean el codo.
Preparar músculos y articulaciones antes de entrenar disminuye el riesgo de sobrecargas.
Los estiramientos ayudan a reducir la tensión acumulada y favorecen la recuperación.
Las pausas durante el trabajo o el entrenamiento permiten evitar la fatiga muscular excesiva.
Lo ideal es comenzar con poco peso, aumentar primero las repeticiones y luego incrementar la carga.
En deportes de raqueta, factores como el grip, el encordado o incluso el tipo de pelota pueden influir en la aparición de lesiones.
Contar con una estación de trabajo ergonómica ayuda a disminuir el estrés sobre el codo y otras articulaciones.
El tiempo de recuperación depende de la gravedad del cuadro y del cumplimiento del tratamiento.
Generalmente se recomienda:
En muchos pacientes la recuperación se logra en pocas semanas, mientras que los casos más complejos pueden requerir varios meses de tratamiento.
La buena noticia es que aproximadamente el 80% de los pacientes mejora antes de los seis meses y cerca del 95% se recupera dentro del primer año.
Es recomendable consultar con un especialista cuando el dolor persiste durante varias semanas, limita las actividades diarias, aparece pérdida de fuerza o existe inflamación recurrente.
Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento adecuado y evitar que la lesión se vuelva crónica.
Dr. Guido Forns
📍 Cachimayo 301, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
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